Carlos
Magaña basa su labor en la convicción de que el vino
se hace en la viña, por ello dedicó gran atención en llevar
a cabo cambios en el cultivo del viñedo, podas e implantación
de la viña en espaldera, cuando la mayor parte de las cepas
eran en vaso. También aportó nuevas tecnologías en plantaciones
con injertos tanto en macetas, como a raíz desnuda, consiguiendo
un premio por su tecnología avanzada en Fima 76. Mientras
tanto, Carlos es contratado como experto en cooperación
técnica internacional para comunicar sus conocimientos y
experiencias a otros países.
En 1998, compra la bodega de Cáseda para montar su propia
bodega familiar. Hoy, Carlos Magaña emprende un camino con
sus hijos, ofreciéndoles el bagaje de la buena experiencia
y compartiendo ilusión en un proyecto muy concreto: Elaborar
un vino de nueva generación, diferenciado, con estilo y
sello de autor. Un vino que ha de ser Melius, cuando alcance
la plenitud. |
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